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jueves, 21 de octubre de 2010

Más sobre nativos e inmigrantes digitales

En un artículo se hace referencia sobre el tema anteriormente expuesto. Dejo una parte muy interesante y que explica muy bien los conceptos:


"Fue hace algo más de un año en el Instituto Tecnológico de Monterrey, en una conferencia acerca de la Web 2.0 a la que amablemente me invitó Octavio Islas, donde oí por primera vez de la diferencia entre nativos e inmigrantes digitales.
El conferencista –no recuerdo su nombre y perdí las notas-  se refería como inmigrantes digitales a todos aquellos que habíamos nacido antes de la existencia de Internet y definía como nativos a los que nacieron después o muy poco antes de la venida al mundo de la red de redes. Me pareció ingenioso y útil el concepto. Yo soy una migrante que tiene que estudiarse cuidadosamente cada instrucción para instalar un programa y no conozco todos los atajos para hacer cualquier cosa de modo más rápido. Isabella, mi sobrina de cinco años todavía no sabe leer, pero navega por YouTube –solo me pide que le deletree Madagascar o HipHop-, hace búsquedas en Google –otra vez solicitándome que le diga las letras de Wild Animals- y maneja el Ipod mejor que yo. Es una nativa. Se pasea con soltura entre los botones de cualquier aparato electrónico y es una experta con el control remoto."
Para continuar la lectura:


¿Nativos digitales?


Esto es, para mí, un irónico, o mejor dicho, satírico, ejemplo de qué es un nativo digital. Como se suele decir: “una imagen vale más que mil palabras”.
Los nativos digitales, para el que no sabe, son todas aquellas personas que nacieron en una época donde ya existía la tecnología o donde fueron creciendo a medida que la tecnología avanzaba y que la incorporaron a su vida de manera natural e inconsciente; mientras que los inmigrantes digitales son, en cambio, las personas que, por brechas generacionales, deben aprender a utilizar la tecnología y casi siempre les cuesta más o reniegan de ella.

Pero no solo implica que unos están más acostumbrados que otros, sino que también involucra todo un cambio en la forma de pensar y actuar. Seguramente para los que son inmigrantes digitales, cuando eran pequeños, era normal enviarse cartas, lo que ahora es muy raro debido a la practicidad que ofrece el mail o el Messenger, entre muchas otras aplicaciones de Internet.
Y hablando de “la Internet” (como le suele llamar mi abuela, que dicho sea de paso ni siquiera se la puede llamar inmigrante digital porque apenas prende la tele), esto no quiere decir que sea perfecto y que ahora todos deberíamos usar el mail en vez de enviar cartas. Va en el uso que se le de a las cosas y como se manejen determinadas situaciones en cada  cultura.
Las imágenes a continuación, como la anterior, muestran una realidad que no en todos los lados sucede, pero existe. Y no significa que esté bien o mal, todo depende del uso que se le den a las cosas. Si se utilizan para fines didácticos o educativos, en mi opinión, se estaría dando mejor uso que el de mero entretenimiento (aunque también es necesario un poco de distensión). El saber usar la tecnología implica también poder hacer creaciones propias.


Texto escrito por: Sole Canetti





















Fotografias: Agustina Giménez Childe